Un caso curioso y de bastante trascendencia a efectos de pronunciación y de escritura es el de las voces con dos acentuaciones, es decir, palabras que pueden pronunciarse y, en consecuencia, escribirse de dos maneras.
Un caso curioso y de bastante trascendencia a efectos de pronunciación y de escritura es el de las voces con dos acentuaciones, es decir, palabras que pueden pronunciarse y, en consecuencia, escribirse de dos maneras.
En el nivel léxico se entiende por variante cada una de las diferentes formas con que se presenta una palabra. Así, las formas ‘carné’ y ‘carnet’ (adaptaciones gráficas de la voz francesa carnet) son variantes en español de una misma palabra, aunque la RAE, desde la 19ª edición del Diccionario de la lengua española (1970), propone solamente la primera. ‘Carnet’ lo registran solamente tres ediciones del Diccionario académico: la de 1927, la de 1936 y la de 1950.
Alguna vez hemos aludido en esta sección a una tendencia al estilo ampuloso, caracterizado por el empleo de palabras o expresiones demasido cultas y rebuscadas que enfatizan excesivamente aspectos del discurso que no lo merecen. El resultado es un discurso muy redundante y excesivamente exagerado.
Esta semana nos ocuparemos de un grupo de vocablos a menudo utilizados de manera imprecisa por los hablantes. Se trata de ‘misógino’, ‘andrófobo’, ‘homófobo’, ‘andrógino’ y ‘misántropo’.