Pretérito imperfecto del subjuntivo

 Pretérito imperfecto del subjuntivo

El pretérito imperfecto de subjuntivo tiene dos formas, la terminada en –ra (cantara) y la que termina en –se (cantase), que son equivalentes en español actual cuando funcionan como formas del modo subjuntivo. La primera procede del pluscuamperfecto de indicativo latino (cantaveram) y la segunda del pluscuamperfecto de subjuntivo (cantavissem). La identificación de significados, es decir, lo que posibilita que estas dos formas sean intercambiables es el resultado de un largo proceso histórico que las ha ido aproximando progresivamente y del que no vamos a ocuparnos aquí.

Como formas del subjuntivo alternan en distribución libre para expresar una acción simultánea o posterior a otra en el pasado (Nos pidió que se lo prestáramos / Nos pidió que se lo prestásemos; Se lo dije para que no estuviera preocupado / para que no estuviese preocupado); para referirse a acciones anteriores al momento de la enunciación (Tal vez no fuera al cine anoche / Tal vez no fuese al cine anoche) y también a acciones simultáneas o posteriores al momento de la enunciación (Nos gustaría que ella estuviera aquí ahora mismo / que ella estuviese aquí; Me apetecería que vinieras conmigo mañana / que vinieses conmigo mañana); en la prótasis de construcciones condicionales (Si pudiera, me cambiaría de casa / Si pudiese, me cambiaría de casa); en construcciones concesivas encabezadas por ‘aunque’ (Aunque fuera a la playa, no me bañaría / Aunque fuese a la playa, no me bañaría), etcétera. La elección de una u otra forma se ve favorecida por la procedencia regional, por el nivel cultural del hablante o, simplemente, por preferencias personales o estilísticas.

Pero estas formas no son intercambiables en todos los casos. Hay una serie de construcciones en las que cantara y cantase no son equivalentes. Por ejemplo, en construcciones independientes con los verbos ‘querer’, ‘poder’ y ‘deber’, la forma cantara alterna con el condicional cantaría para expresar modestia o cortesía (Buenos días, quisiera pedirle algo / Buenos días, querría pedirle algo; No quisiera molestar / No querría molestar), probabilidad (Pudieras tener razón / Podrías tener razón), o para dar consejos o sugerir algo (Debieras ser un poco más prudente / Deberías ser un poco más prudente; No debieran salir de casa con esa fiebre / No deberían salir de casa con esa fiebre). En estos casos la aparición de cantase resultaría agramatical, como ustedes pueden comprobar.

Tampoco son equivalentes estas dos formas verbales en contextos de pasado. Su uso está bastante extendido en la actualidad, a pesar de ser poco recomendado, en los medios de comunicación.

Me refiero concretamente al uso de cantara con el valor temporal de pasado anterior a otro pasado (equivalente al pretérito pluscuamperfecto), que no es más que un resto de su antiguo valor. Existe un empleo dialectal de esta forma en Galicia y en zonas leonesas colindantes con la comunidad autónoma gallega. Hoy es considerado como arcaísmo, aunque pueden encontrarse algunos ejemplos en la creación literaria actual: «Ahora quería mostrar desinterés por ella, por lo que fuera su mundo, por África» (F. Delgado, ‘Háblame de ti’, 11); «Pero era el único que no había dicho su nombre ni ofrecido dato alguno acerca de su profesión. Cosa que en cambio sí hicieran el propio talabartero y quienes constituían ahora los últimos parroquianos en permanecer en la venta» (J. Fernández de Castro, ‘Tiempo de beleño’, 39); «Nicolás había saneado todas las hojas, que el polvo y el moho deterioraran en un posible tiempo de cautiverio y abandono» (L. Mateo Díez, ‘Brasas de agosto’, 132).

Sorprende mucho el uso de cantara como equivalente del pretérito perfecto simple, pretérito indefinido o pasado, como ustedes prefieran llamar a la forma canté. Es especialmente frecuente en construcciones subordinadas temporales encabezadas por desde que (desde que fuera nombrado) y en construcciones de relativo (la que fuera la gran competidora de las industrias francesas). Ya a finales del siglo XIX Andrés Bello decía en su ‘Gramática de la lengua castellana’ que este uso no era en absoluto recomendable.

Y a pesar de que en los manuales y libros de estilo se recomienda evitarlo, son muchos los ejemplos que pueden encontrarse en los medios de comunicación, tanto en intervenciones orales como escritas. Sirvan como ejemplo los siguientes, entresacados al azar: «(a propósito de la incautación de un alijo de cocaína) La que fuera la droga de la jet extiende sus efectos mortales a un mercado cada vez más amplio»; «Ayer entrevistamos aquí al que fuera portero de la selección nacional»; «(a propósito de la película ‘Babel’) Como hiciera en ‘21 gramos’, el mexicano Alejandro González Iñárritu construye una película de historias cruzadas que reflexionan sobre la falta de comunicación y las barreras que separan a las personas»; «La Academia de Bellas Artes de San Fernando recordó ayer a quien fuera uno de sus miembros, Jesús Aguirre»; «No se le había visto desde que abandonara el club»; «Se ha comentado mucho el discurso que anoche pronunciara el presidente»; «Viven un clima de violencia casi diaria desde que el movimiento armado musulmán se manifestara a principios de año tras permanecer una década aletargado»; «Y como se negara a pagar, el encargado llamó a la policía». Hay que considerar estos usos como ajenos a la norma estándar del español.

El ‘Manual del español urgente’ de la Agencia Efe es bien tajante al respecto: «No debe aparecer en los despachos de la agencia la forma ‘cantara’ como equivalente de ‘había cantado’ o de ‘cantó’ (La sesión, que comenzara a las cuatro de la tarde, se prolongó hasta la madrugada). Se trata de una pedantería ajena al buen empleo del español moderno».

Pero lo más llamativo es que algunos hablantes, influenciados por la posibilidad de intercambio entre las formas cantara y cantase y haciendo caso omiso de los contextos en los que estas formas no son equivalentes, utilizan la forma cantase en ‘estos’ contextos reservados a cantara. Es decir, utilizan cantase en vez de canté.
En un discurso institucional que pronunció J. J. Lucas un 23 de abril en Salamanca, cuando era presidente de Castilla y León, pudo escucharse lo siguiente: «como dijera Miguel de Unamuno la primera vez que la visitase... ». Debería haber dicho ‘visitó’, quiso decir ‘visitara’ e hizo uso de la forma ‘visitase’, considerada como más culta. Hace menos de dos meses, con motivo del ingreso en prisión del etarra Ignacio de Juana Chaos, en un diario nacional pudo leerse: «En principio, y, para ser exactos, no ha ingerido ningún tipo de alimento desde que ingresase en la prisión de Aranjuez, el miércoles pasadas las seis de la tarde». También el ‘Manual del español urgente’ de la Agencia Efe condena este uso: «De ningún modo puede emplearse ‘cantase’ como tal pretérito de indicativo».

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