No es una exageración afirmar que la hache es, de las letras de nuestro abecedario, la más vilipendiada, la más atacada y la que más antipatías suscita. Es una de las consonantes que más inquietud les produce a los niños cuando están aprendiendo a escribir e incluso a algunos adultos que se supone que ya han aprendido. A algunas personas les plantea más problemas ortográficos que la ge y la jota o que la be y la uve, que ya es decir.
Al ser una consonante muda (no representa a ningún sonido) su utilización en la lengua escrita puede llevar a problemas en el aspecto léxico, ya que su presencia o ausencia ayuda a distinguir palabras homófonas –que se pronuncian igual– como ‘desojar’ y ‘deshojar’, ‘desecho’ y ‘deshecho’, ‘reusar’ y ‘rehusar’ y ‘ojear’ y ‘hojear’, de las que nos ocuparemos a continuación.
‘Desojar’ consta en el diccionario académico con dos acepciones: por un lado, quebrar o romper el ojo de un instrumento, como una aguja o una azada; por otro, esforzar la vista mirando o buscando algo o mirar con ahínco para ver o hallar algo (No agaches tanto la cabeza al leer, que te vas a desojar). ‘Deshojar’ es quitar las hojas de algo, especialmente los pétalos de una flor o las hojas de una planta (El viento deshojó las rosas del jardín; Los libros viejos se van deshojando cada vez que se abren).
Hay que tener especial cuidado en no confundir una palabra con la otra. Un truco válido es relacionar ‘desojar’ con ‘ojo’ (sin hache las dos) y ‘deshojar’ con ‘hoja’ (las dos con hache).
Como sustantivo, ‘desecho’ es algo que queda después de haber escogido lo mejor y más útil de algo o un residuo del que se prescinde por no tener utilidad; como forma verbal, es la primera persona de singular del verbo ‘desechar’. ‘Deshecho’ es el participio del verbo ‘deshacer’ (han deshecho el acuerdo; se han deshecho en atenciones con nosotros). Como adjetivo aplicado a personas, significa que alguien está muy triste y preocupado, sin ilusiones, sin ánimo, etc. (Se ha quedado deshecho después de saber la noticia) y también que alguien está agotado y muy cansado (Lleva doce horas trabajando; está deshecho).
‘Reusar’ es volver a usar, mientras que ‘rehusar’ es rechazar o no aceptar algo. Desde el punto de vista ortográfico, la hache intercalada no exime de la obligación de colocar tilde en la <u> para marcar el hiato en las formas en que esta vocal es tónica. Hay que escribir, pues, ‘rehúso’, ‘rehúsas’, ‘rehúsa’, ‘rehúsan’ (presente de indicativo) y ‘rehúse’, ‘rehúses’, ‘rehúsen’ (presente de subjuntivo). Desde el punto de vista gramatical, es incorrecto el uso de ‘rehusar’ con complementos introducidos por <a> o <de> porque es un verbo transitivo (Rehusó la invitación a cenar). Desde el punto de vista de la precisión léxica, es también incorrecto utilizar este verbo como pronominal seguido de la preposición <a>, haciendo que funcione como equivalente léxico de ‘negarse a’. Puede decirse ‘El presidente se negó a hacer declaraciones’ y ‘El presidente rehusó hacer declaraciones’, pero no es un enunciado correcto ‘El presidente se rehusó a hacer declaraciones’. Muchos hablantes cultos tienen por más apropiado en contextos formales el verbo ‘rehusar’ y en cuanto tienen la oportunidad lo deslizan en sustitución de ‘negarse a’. Una elección equivocada si no controlan el régimen verbal porque producirán enunciados gramaticalmente incorrectos; y en muchas ocasiones elección desafortunada porque ‘rehusar’ y ‘negarse a’ no comparten todos los significados.
‘Ojear’ es mirar algo de manera rápida y superficial (Lleva siempre un cuaderno, que ojea en los momentos de mayor tensión); en el ámbito cinegético significa levantar la caza con tiros, gritos u otro medio y hacer que se dirija a un lugar determinado para cazarla cómodamente. ‘Hojear’ es pasar las hojas de un libro, cuaderno o revista haciendo una lectura rápida. Es importante no confundir estos dos verbos (el primer verbo deriva de ‘ojo’ y el segundo de ‘hoja’), aunque en algunos contextos pueden usarse ambos, cada uno con su significado, no indistintamente. Sirva como ejemplo el enunciado ‘Esta mañana he ojeado el periódico’ (he echado una mirada rápida o superficial) y ‘Esta mañana he hojeado el periódico’ (he pasado rápidamente sus hojas, sin leerlas con detenimiento o sin prestar demasiada atención a la información).
Si aceptamos que la lengua escrita desempeña en la actualidad un papel fundamental en la comunicación y que su principal soporte es la ortografía, debe tenerse especial cuidado con la escritura de los vocablos que conforman estos pares y estar alerta ante las posibles confusiones porque, como todos sabemos, la letra hache no representa ningún sonido en español. Cada vez hay más personas que piensan que las faltas de ortografía desprestigian cualquier texto escrito; yo quiero ir más allá: el recurso –tan manido– a los «duendes de la imprenta» para justificar los errores ortográficos no es nada creíble y deja en evidencia a quien lo utiliza.














