Mismo es un adjetivo con variación de género y número (misma, mismos, mismas) que aparece con varios significados en construcciones diversas.
Simplificando bastante, existe un uso, que podemos llamar identificativo, según el cual se le atribuyen rasgos comunes con otra persona, cosa, circunstancia o acción. Funcionando como determinante aparece en ejemplos como Vivimos en el mismo barrio; Practican el mismo deporte; Tienen exactamente las mismas intenciones; Toman la misma medicina; Ha leído dos obras del mismo autor; Llevan el pelo teñido del mismo color; Estudio la misma carrera que su hija; o Los dos hermanos tienen la misma cara y los mismos gestos. También como identificativo, acompañado solo del artículo, puede usarse sustantivado, como en los ejemplos Sigues siendo la misma de siempre; Este diccionario es el mismo que usaba tu madre; Este señor es el mismo que estaba ayer en la conferencia; Siempre organizan este tipo de actos los mismos.
En el uso enfático o intensivo, mismo tiene un significado muy cercano a ‘precisamente’, ‘justo’ o ‘justamente’. Si aparece precediendo a un sustantivo (Tuve que prepararlo en ese mismo momento; Fue la misma presidenta quien nos abrió la puerta; Fue el mismo director del banco quien nos atendió), se logra mayor grado de intensificación con el superlativo (en ese mismísimo momento, la mismísima presidenta, el mismísimo director del banco). Puede aparecer también pospuesto a un pronombre personal tónico, a un adverbio o a un sustantivo. Se usa en estos casos para enfatizar algo o un lugar o para reforzar la identificación de una persona. Sirvan como ejemplos ilustrativos los siguientes: Se sentó aquí mismo (justamente aquí y no en otro sitio); Vive ahí mismo, al ladito de la panadería (justo ahí); Nos recibió la reina misma (y no otra persona); Mañana mismo te traigo los documentos (y no otro día); Te esperaré aquí mismo (y no en otro lugar); Yo misma le llevé los documentos (y no otra persona); Tú mismo te estás poniendo en evidencia (y no otra persona).
Mismo también se usa para expresar la falta de preferencia en relación con lo que se propone o sugiere. Con este valor podría parafrasearse por ‘sin ir más lejos’ o ‘por ejemplo’. Como respuesta a la pregunta ¿Cuándo te viene bien que quedemos a comer?, mañana mismo sería equivalente a ‘mañana, por ejemplo’ o a ‘mañana, sin ir más lejos’.
El último contexto de aparición de mismo lo constituye su uso como modificador de pronombres con significado reflexivo. Los ejemplos siguientes son muestras de este uso: Conócete a ti mismo; Está muy a gusto consigo mismo; Juan se escribe cartas a sí mismo; Se pasan el día hablando de sí mismos.
Pero hay un uso de mismo, siempre precedido de artículo, que parece actuar como anafórico, es decir, que se refiere a un elemento mencionado con anterioridad en el discurso, muy frecuente en el ámbito periodístico, en la prosa técnica y comercial y en textos jurídicos y administrativos. Ejemplos como Entre las competencias de esta Consejería están la organización del territorio y la gestión y conservación del mismo; La prueba de contenido de carácter práctico para las especialidades que se desarrollan en el anexo cuatro se ajustará a lo dispuesto en el mismo; La furgoneta quedó destrozada y las personas que viajaban en la misma fueron trasladadas a hospitales de la provincia; Se han presentado los presupuestos generales pero la aprobación de los mismos será lenta; En una primera lectura del texto se pretende que el alumno comprenda el significado del mismo; Pase el perno por el agujero y luego enrosque la tuerca en el mismo son ilustrativos de este nuevo uso pronominal.
Ya en 1973, en el Esbozo para una nueva gramática de la lengua española (§ 2.5.8.b), la RAE condenaba este uso: «Conviene llamar la atención sobre el empleo que la prosa administrativa, periodística, publicitaria, forense y algunas veces la prosa técnica hacen hoy del anafórico el mismo, la misma, por considerarlo acaso una forma explícita y elegante. Pero no pasa de vulgar y mediocre, y cualquiera otra solución: pronombre personal, posesivo, etc., es preferible: Fue registrado en el coche y sus ocupantes (no: los ocupantes del mismo); La fecha es ilegible, pero se lee claramente su firma debajo de ella (no: debajo de la misma); Trazado y apertura de hoyos (no: trazado de hoyos y apertura de los mismos».
A la vista de los ejemplos mencionados anteriormente, da la sensación de que la advertencia de la RAE cayó en saco roto y que el abuso de el mismo y sus variantes en sustitución de un posesivo o de un pronombre campa por sus respetos en el discurso escrito sin que nadie se atreva a ponerle freno a este desaguisado.














