De esta agua no beberé, no De este agua no beberé

 De esta agua no beberé, no De este agua no beberé

 Una de las exigencias combinatorias de los elementos constituyentes de un sintagma nominal es la concordancia en género y número entre los determinantes y el núcleo y entre el núcleo y el adyacente. El sustantivo ‘casa’, al ser de género femenino y número singular, exige las formas femeninas y en singular de los determinantes (la casa, esta casa, esa casa, aquella casa, una casa, alguna casa, ninguna casa, etcétera) y de los adyacentes (la casa alta, esta casa barata, una casa alejada, alguna casa pintada de rojo...).

Una excepción en la elección del determinante –la única– la constituyen los nombres que comienzan por a– o ha– tónicas. Como mucho, una cincuentena de sustantivos se ven afectados por esta excepción: acta, ágata, ágora, agua, águila, ala, alba, alga, álgebra, alma, alta, alza, ama, anca, ancla, ánfora, áncora, ánima, anca, ansia, arca, área, aria, arma, arpa, asa, ascua, asma, asta, aula, aura, ave, aya, haba, habla, hacha, hada, hambre, hampa, haya, haza.

El artículo femenino singular la toma la forma el cuando el sustantivo femenino al que determina comienza por a– o ha– tónicas (lleve o no tilde): el acta, el agua, el ama de llaves, el águila, el área, el asa, el asta. En realidad no se trata de un masculino, sino de la variante contextual normativa de la forma femenina.

El indefinido una (para algunos un artículo indeterminado) toma la forma un en las misma condiciones, aunque la RAE no considera incorrectas –sino solamente poco frecuentes– las formas plenas. Son, por tanto, válidos, aunque bastante raros, los usos de una en estos casos: una ave, una acta, una águila, una aula, una arma, una habla.
Este cambio no afecta a ningún otro determinante en los mismos contextos, con la excepción de alguna y ninguna que, potestativamente, pueden tomar la forma algún y ningún, aunque el uso culto prefiere las formas plenas. Son, pues, correctos, los usos ningún/ninguna agua, algún/alguna aula.

Por tanto, aunque gozan de relativa difusión, son usos incorrectos *de este agua no beberé, *ese aula no lo han limpiado, *tengo mucho hambre, *este asunto lo lleva otro área, *todo alza de precios implica desajustes, *los músicos cuyo arpa estaba desafinado, *nuestro agua es el mejor de la zona, etcétera. Hay que decir, pues, –y escribir–: De esta agua no beberé; Esa aula no la han limpiado; Tengo mucha hambre; Este asunto lo lleva otra área; Toda alza de precios implica desajustes; Los músicos cuya arpa estaba desafinada; Nuestra agua es la mejor de la zona.

De el agua ha resultado, por analogía, este agua, ese agua, aquel agua, no aceptadas por la norma culta. Y es que con los demostrativos (y con el resto de los determinantes a excepción del artículo) no se produce la sustitución de la forma femenina por la masculina ante sustantivos femeninos que comienzan por a– o ha– tónicas. Son, por tanto, formas que deben evitarse. En el Esbozo para una nueva gramática de la lengua española (1973) se podemos leer que «afean la dicción y pueden contribuir a la confusión del género en el nombre».

Las excepciones a esta regla afectan a los nombres propios de mujer (la Ana, la Águeda, la Áurea, la Ágatha, la Ángela), a los patronímicos (la Áñez), a los nombres de las letras del abecedario (la a, la hache, la alfa), a los invariables que solo distinguen la referencia a hombres o a mujeres mediante el artículo (la ácrata, la árabe), al sustantivo árbitra (el árbitro / la árbitra), considerado por la RAE como variable en cuanto al género y a las siglas que empiezan por a– tónica y son sustantivos femeninos: la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), la AERC (Asociación Española de Radiodifusión Comercial), la AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos), la ASPLA (Asociación Sindical de Pilotos de Líneas Aéreas), etc.

Asimismo, se emplea la forma la cuando entre el artículo y el sustantivo femenino se intercala una palabra o grupo de palabras (la cristalina agua, la sin par hada; la artística asa).

Delante de los adjetivos, aunque también empiecen por a– o ha– tónicas, es necesario el empleo de determinantes femeninos: la áspera piel, la agria disputa, la árida llanura, la ácida naranja.

5
 
 
© EL NORTE DE CASTILLA S.A.
Registro Mercantil de Valladolid, Tomo 356, Folio 162, Hoja VA1.044, Inscripción 52.
Domicilio social en c/ Vázquez de Menchaca, 10, 47008 - Valladolid
C.I.F.: A47000427

 

Vocento