Uso y norma del castellano

La gradación del adjetivo

Uno de los procedimientos para graduar en intensidad (es decir, para matizar) la cualidad de lo designado por los adjetivos es el grado, característica que es común a la mayoría de los adjetivos y que permite diferenciarlos de los sustantivos. Como ustedes saben, las gramáticas distinguen tres grados del adjetivo: el positivo (con el que se expresa la realidad sin compararla ni cuantificarla), el comparativo (que establece una comparación entre la cualidad expresada por el adjetivo y otra realidad) y el superlativo, del que nos ocuparemos esta semana.

Cómo cuantificar con "mucho"

Como adjetivo, el cuantificador indefinido "mucho" indica una cantidad, número, intensidad o grado elevados, especialmente cuando es mayor de lo que se espera o de lo que suele considerarse normal o regular. Lo encontramos siempre antepuesto a un sustantivo, con el que debe concordar en género y número (mucho frío, mucha nieve, muchos libros, muchas aulas).

La coma y la conjunción "pero"

Aunque el uso de la coma para separar unidades coordinadas es un recurso habitual, este está determinado por el tipo de coordinación (copulativa, disyuntiva o adversativa) y por la presencia o no de conjunción coordinante. Hoy me centraré en el uso de la coma que precede a "pero".

Onomatopeyas (1)

Seguro que muchos de ustedes han tenido en algún momento dudas sobre cómo plasmar en la lengua escrita los sonidos naturales, eso que se conoce con el nombre de onomatopeya. La palabra es un préstamo del latín tardío «onomatopoeia», que a su vez fue tomada del griego «onomatopoiía». Etimológicamente es un compuesto de «ónoma» (nombre) y de «poieín» (hacer, crear) y fue aplicado especialmente a las palabras creadas por imitación de sonidos y ruidos.

© EL NORTE DE CASTILLA S.A.
Registro Mercantil de Valladolid, Tomo 356, Folio 162, Hoja VA1.044, Inscripción 52.
Domicilio social en c/ Vázquez de Menchaca, 10, 47008 - Valladolid
C.I.F.: A47000427

 

Vocento