Las faltas de ortografía pueden estar provocadas fundamentalmente por el desconocimiento de la ortografía de las letras (como, por ejemplo, escribir jefe con ge, arma con hache o vino con be), por el desconocimiento de las reglas de acentuación, por no saber la clase –o categoría gramatical– de una palabra y su función en un enunciado determinado (los relativos, por ejemplo, llevan tilde cuando funcionan como interrogativos –directos o indirectos– o exclamativos: No sé quién ha venido; ¿Quién ha venido?;









